xabi con B


Escribir el guión después de filmar

Llueve. Y por fin, hace frío.
Es la noche perfecta para escribir con el ommwritter.

Mi blog ha sufrido su primera mini crisis. Han pasado 23 días desde mi último post.

Pensé en hablaros sobre la importancia del naming, a raíz de esta foto de una tienda de ropa infantil cerrada hace poco en Pozuelo. La ropa era más bien borbónica, es lo que se estila en el municipio, aunque ya ni los borbones visten así. Seguramente pusieron el nombre hace años, porque el tipo de ropa y lo que se entiende por friki es lo más opuesto.

Luego se me ocurrió cambiar de tema a raíz de esta otra foto-tesoro que encontré en el metro: Angel Cristo, que ha hecho del circo su vida y a la vez de su vida un circo, con un León de Cannes WTF!!

Finalmente, como es mi blog y hago lo que me da la gana y no tengo que rendir cuantas a nadie, quiero hablaros de cómo escribir un guión después de filmar la historia. Ocurrió hace unos tres años, en Boulonge Sur Mer casi llegando a Av. Hipólito Hyrigoyen de General Pacheco, al norte de Buenos Aires. Volviamos de Tigre. Esperaba en el coche aparcado a mi chica, que había bajado a comprar algo.

Y de repente, vi frente a mi una extraña peluquería llena de plantas. Casi por impulso, saqué la cámara, la dejé sobre el salpicadero y le di a REC. Intuía que algo podía pasar, no sabía qué, pero sentía que tenía que “robar” esas imágenes de la vida real. Lo hice.

Días después entendí de qué se trababa: construir una historia sobre esas imágenes. Es decir, hacer lo contrario de lo que se suele hacer, escribir primero un guión y luego rodarlo. Me puse a editarlo y sobre la marcha fue saliendo la trama. El protagonista me recordó a un personaje de Doctor en Alaska, Maurice Minifield, el astrounata de la Nasa retirado, terrateniente y gruñón. De ahí saqué la historia, al menos la que hay al final de video, porque el comienzo es puro divertimento sin sentido.

Disfruté haciéndolo. Más allá del resultado, lo interesante creo que es grabar escenas de la vida cotidiana, gente real actuando sin actuar, e imaginar después una historia sobre esas imágenes. Hacer lo contrario de lo que se supone que tienes que hacer. Como ahora, que debería estar duermiendo. Bueno, ya está.

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