xabi con B


No hablo con nadie y hablo con todos

Nunca he sido de hablar mucho por teléfono, creo que cada vez menos. El gen vasco ha preponderado en este aspecto sobre el gen andaluz. Antes escribía muchos más emails. Incluso hubo una época en la que estuve enganchado a chatear. Ahora no lo soporto, cada vez que me conecto por curiosidad aparece la persona menos indicada, uno no tiene ninguna gana de hablar y el/ella está deseando contarte su vida y milagros, o asaltarte a preguntas.

Sin embargo, creo que cada día mas gente está al tanto de mi vida: sabe cómo me va sin que se lo cuente, ha visto mis últimas fotos familiares sin habérselas mandado y por supuesto, jamás en la vida tanta gente me había felicitado por mi cumpleaños. Esto te ahorra un montón de tiempo (lo de las fotos) y te hace sentir bien (las felicitaciones). Y cuando vuelves de vacaciones te ahorras un montón de explicaciones. La gente te pregunta menos, porque ya lo sabe, ya ha visto las fotos, y si aún así alguien te viene con el clásico “¿Qué tal por Berlín?” siempre puedes responder “Míralo en Facebook bolud@”.

Hay un punto peligroso, espero no llegar a él, en el que la red social te atrapa y sientes la necesidad de compartir con ella todo lo que te pasa. El viernes por ejemplo, terminé de ver El secreto de sus ojos, gran película de Campanella, y sentí irrefrenables deseos de compartir con todo el mundo mi opinión sobre la película inmediatamente. Uy! pensé luego, esto es un síntoma de que estás en grupo de riesgo. Llevo activo en Twitter un par de meses y twitteo una o dos veces máximo al día, creo que de momento no es grave.

Pero veo gente que que twittea sin parar todo lo que hace, retransmite su vida en directo, sus viajes en taxi, sus pensamientos, sus ganas de orinar… eso ya creo que es enfermizo. Mirad que bueno este spot de Sony Vaio y la SMAA, Social Media Addicts Association:

Me imagino un futuro, quizás no muy lejano, en el que ya no habrá medios informativos, sino periodistas autónomos online especializados en distintos temas que te retransmiten acontecimientos en vivo. Por ejemplo, eres aficionado al curling, se juega la final de los campeonatos del mundo y te coincide con una comida familiar insufrible. Pero gracias a tu móvil y a los twitts de Escarchowsky, puedes seguir en directo el apasionante Canadá-Suiza.

También se han transformado los sistemas de comunicación personal tradicionales como las cartas o el teléfono, e incluso los no tan tradicionales como el móvil, los chats o los emails, que pasan a segundo término o se fusionan todos dentro de la red social. Ya mucha gente en vez de mandar emails envía mensajes dentro del Facebook. Y sería interesante ver una estadística del crecimiento del chat de Facebook respecto al Messenger.

Pero bueno, son sólo conjeturas. Ni que siquiera los que de verdad saben del asunto se atreven a aventurar nada, porque esto va demasiado rápido. 5…4…3…2…1…0 Off.

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5 comentarios so far
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Sí, demasiado rápido. Yo aún no twitteo, uso el messenger y no he probado todavía el chat de Facebook. Ahora bien, los campeonatos de curling los veo aunque tenga que perderme el día de mi boda. Si algo tengo claro, es precisamente, eso.

Comentario por Trifi

Sí, en realidad es lo del curling lo que te hace estar más a la última Trifi jejej

Comentario por xabilice

Yo he conseguido desengancharme. Twitter no lo uso más, el Caralibro lo abro de pascuas en ramos (cuando tengo 500 nuevos mails que me avisan de absurdas cosas como comentarios en fotos, aniversarios y tal)… De lo que no consigo librarme es de miblog (aunque cada vez posteo menos) y del chocolate, las noticias, el sol, los viajes, la música, el cine, la bicicleta, mi chica, la playa, las vacaciones, la cama, las series de televisión, el té, el tabaco, la lectura, la ropa, los relojes, los amigos,…

Comentario por Rucito

No te libres nunca de todo eso (bueno, si te libras del tabaco tampoco pasa nada) ¿Tuviste que acudir a un SMAA Meeting?

Comentario por xabilice

Iba respondiendo a tu entrada en mi pensamiento a la vez que la leía. Y me preguntaba: ¿Es la necesidad de comunicar una adicción? Pudiera ser, pudiera ser una adicción que padecemos los que tanto necesitamos contar, escribir, filmar…

… y a la vez iba recordando las cosas necesarias que se necesitan para ser un buen periodista…

_ Interés por las cosas que le suceden a tu tiempo.
_ Capacidad para saber expresar esas cosas que suceden.
_ Necesidad de contarlas. No poder estar callado una vez que las has estructurado en el pensamiento.

Y me he quedado en esa necesidad de contar. Quizá, quizá, amigo Xabi, se trate de una adicción, no lo sé. Lo que está claro es que si nos conocimos donde nos conocimos… es porque esa adicción, o como quieran llamarlo, la teníamos ya dentro. Y nada tiene que ver con el medio que hoy utilices, si es un blog… el FB… o el youtube. Esta necesidad de querer contar nos viene ya de hace mucho tiempo. Y nada tiene que ver con el medio que utilices hoy, la adicción, quizá, ya estuviera en los genes por aquel entonces. Y si es así… para mí que gracias a Dios… no se te va a curar.

Saludos.

Comentario por ana




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